Estreno este blog con el firme propósito de publicar al menos una entrada cada semana. Será complicado.
Soy poco disciplinado y algo perezoso. Así que cualquiera ya puede adivinar mi fracaso.
Si tengo alguna posibilidad de éxito dependerá de mi nivel de irritación frente a lo que ocurre a diario.
Soy poco disciplinado y algo perezoso. Así que cualquiera ya puede adivinar mi fracaso.
Si tengo alguna posibilidad de éxito dependerá de mi nivel de irritación frente a lo que ocurre a diario.
Si la rabia se disparase descargaré aquí mis más furibundas pataletas.
Intentaré que mis entradas rezumen ácida ironía si en lugar de ira sintiera desprecio o asco.
Y si percibiera algún motivo para la esperanza, procuraré aportar lúcidas y sesudas reflexiones para impulsar el cambio.
Soy aún joven para abandonarme al escepticismo y algo mayor para ser un ingenuo.
Perdonen tan pretencioso afán. Pero si no me quiero un poquito, ¡quién coño va a hacerlo!