domingo, 31 de enero de 2010

Putos domingos

Me duele.
Y sigo cansado y solo.
En este puto domingo
de nostalgia indeseada.
Será la inminente llegada del lunes
con su carga ineludible de rutina.
O la desazón por haber perdido el sábado,
lastrado por la resaca de otro viernes
de marcha vacía.
Y me resisto a hacer cosas tan sólo para evitar pensar.
Y decido escapar y cojo las llaves del coche
pero salir, no me apetece.
Huyo. Y reconocerlo hace que todo resulte una farsa.
Y no quiero ser un farsante. Y no salgo.
Y me recuesto en el sofá y me agarro
como última esperanza de redención
al mando de la tele.
Y me visitan los fantasmas del pasado
y las dudas sobre el futuro.
Y no quiero reconocer que me siento solo.
Y hasta finjo que me interesa la mierda de película que miro.
Y sueño. Y lloro.
Y sigo cansado y solo.
Y mientras esta estúpida ceremonia se adueña del tiempo,
el día se apaga lentamente.
Y el puto domingo se marcha inexorable.
Y me duele.

2 comentarios:

  1. Maybe what you need is a change of scene and a change of direction in life. Changing is not necessarily running away from what is wrong in life, although sometimes I'm all for running away . . . I hope your poem is the fruit of a momentary Sunday feeling, and not a true representation of how you are feeling! Ánimo Valerie

    ResponderEliminar
  2. Creo que sí, que sólo fue un calentón dominical. Gracias por tu comentario y espero que me leas de vez en cuando.

    ResponderEliminar