lunes, 27 de septiembre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
Razones para la huelga
Juan Torres López - Yo voy a la huelga
Hikikomori - Esos hijos de puta que hacen huelgas
Vicenç Navarro - Motivos para la huelga general
Alberto Montero - Razones y datos para una huelga general de la ciudadanía
No podrás decir que no estuviste bien informado.
jueves, 8 de julio de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
domingo, 20 de junio de 2010
Una estafa tras otra

El profesor Juan Torres López sienta cátedra en el artículo que reproduzco a continuación. No podemos exhibir únicamente indignación frente a lo que pasa. Sólo cesarán en su empeño de seguir estafándonos cuando les demostremos que somos más y mejores.
"La Real Academia Española de la Lengua define de dos modos el verbo estafar. Como pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños y con ánimo de no pagar, y, en sentido jurídico, como cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio. Por eso yo creo que el término de estafa es lo que mejor describe lo que han hecho continuadamente los bancos, los grandes especuladores y la inmensa mayoría de los líderes y las autoridades mundiales antes y durante la crisis que padecemos. Los Estados le dieron a los bancos privados el privilegio de crear dinero emitiendo deuda con la excusa de que eso era necesario para financiar la actividad de las empresas y los consumidores. Pero en los últimos treinta años, la banca internacional multiplicó la deuda para financiar los mercados especulativos y para ganar dinero simplemente comprando y vendiendo más dinero, y no para financiar a la economía productiva. Esta es la primera estafa. Para disponer de recursos adicionales a los que le depositaban sus clientes, la banca ideó formas de vender los contratos de deuda y los difundió por todo el sistema financiero internacional. Pero al hacerlo, ocultaba que millones de esos contratos no tenían las garantías mínimas y que al menor problema perderían todo su valor, como efectivamente ocurrió. Actuando de esa forma y tratando de elevar cada vez más la rentabilidad de sus operaciones, la banca fue asumiendo un riesgo cada vez mayor que ocultaba a sus clientes y a las autoridades y que transmitiía al conjunto de la economía. Esta es la segunda estafa. Para llevar a cabo esas estafas, la banca recurrió a las agencias de calificación que actuaron como sus cómplices corruptos engañando sistemáticamente a clientes y autoridades indicando que la calidad de esos productos financieros era buena cuando en realidad sabían que lno era así y que, por el contrario, se estaba difundiendo un riesgo elevadísimo porque eran, como se demostró más adelante, pura basura financiera. Esta es la tercera estafa. Los grandes financieros consiguieron que los bancos centrales fueran declarados autoridades independientes de los gobiernos con la excusa de que éstos podían utilizarlos a su antojo y de que así era mejor para lograr que no subieran sus precios. Sin embargo, lo que ocurrió fue que con ese estatuto de independientes los bancos centrales se pusieron al servicio de los bancos privados y de los especuladores, mirando a otro lado ante sus desmanes. Y asi, en lugar de combatir la inflación permitieron que se diera la subida de precios de la vivienda quizá más alta de toda la historia y constantes burbujas especulativas en numerosos mercados. Y lejos de conseguir la estabilidad financiera lo cierto fue que durante su mandato independiente también hubo el mayor número de crisis financieras de toda la historia. Esta es la cuarta estafa. Para generar fondos suficientes para invertir en los mercados especulativos cada vez más rentables, los bancos y grandes financieros lograron, con la excusa de que eso era lo conveniente para luchar contra la inflación, que los gobiernos llevaran a cabo políticas que redujeran los salarios y aumentaran así los beneficios (que en su mayor parte van a ahorro en lugar de al consumo como le pasa a los salarios), y la progresiva privatización de las pensiones y de los servicios públicos. Esta es la quinta estafa. Cuando el riesgo acumulado de esa forma estalló y se desencadenó la crisis, los bancos y los poderosos lograron que los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables, de encarcelar a sus directivos y a los de las agencias de calificación que provocaron la crisis, les dieran o prestaran a bajísimo interés varios billones de dólares y euros de ayudas con la excusa de que así volverían enseguida a financiar a la economía. Pero en lugar de hacer esto último los bancos y grandes financieros usaron esos recursos públicos para sanear sus cuentas, para volver a tener enseguida beneficios o para especular en mercados como el del petróleo o el alimentario, provocando nuevos problemas o que en 2009 hubiera 100 millones de personas hambrientas más que en 2008. Esta es la sexta estafa. Los gobiernos tuvieron que gastar cientos de miles de millones de dólares o euros para evitar que la economía se colapsara y para ayudar a la banca. Como consecuencia de ello tuvieron que endeudarse. Como los bancos centrales están dominados por ideas liberales profundamente equivocadas y al servicio de la banca privada, no financiaron adecuadamente a los gobiernos, como sí habían hecho con los bancos privados, y eso hizo que tuvieran que ser los bancos privados quienes financiaran su deuda. Así, éstos últimos recibían dinero al 1% de los bancos centrales y lo colocan en la deuda pública al 3, al 4 o incluso al 8 o 10%. Esta es la séptima estafa. Como los bancos y grandes financieros no se quedaron contentos con ese negocio impresionante, se dedicaron a propagar rumores sobre la situación de los países que se habían tenido que endeudar por su culpa. Eso fue lo que hizo que los gobiernos tuvieran que emitir la deuda más cara, aumentando así el beneficio de los especuladores y poniendo en grandes dificultades a las economías nacionales. Esta es la octava estafa. Los gobiernos quedaron así atados de pies y manos ante los bancos y los grandes fondos de inversión y, gracias a su poder en los organismos internacionales, en los medios de comunicación y en las propias instituciones políticas como la Unión Europea, han aprovechado la ocasión para imponer medidas que a medio y largo plazo les permitan obtener beneficios todavía mayores y más fácilmente: reducción del gasto público para fomentar los negocios privados, reformas laborales para disminuir el poder de negociación de los trabajadores y sus salarios, privatización de las pensiones, etc... Afirman que así se combate la crisis pero en realidad lo que van a producir es todo lo contrario porque es inevitable que con esas medidas caiga aún más la actividad económica y el empleo porque lo que hacen es disminuir el gasto productivo y el combustible que los sostiene. Esta es la novena estafa. Desde que la crisis se mostró con todo su peligro y extensión, las autoridades e incluso los líderes conservadores anunciaron que estaban completamente decididos a poner fin a las irresponsabilidades de la banca y al descontrol que la había provocado, que acabarían con el secreto bancario, con los paraísos fiscales y con la desregulación que viene permitiendo que los financieros hagan cualquier cosa y que acumulen riesgo sin límite con tal de ganar dinero... Pero lo cierto es que no han tomado ni una sola medida, ni una sola, en esa dirección. Esta es la décima estafa. Mientras está pasando todo esto, los gobiernos, esclavos o cómplices de los poderes financieros, no han parado de exigirle esfuerzos y sacrificios a la ciudadanía mientras que a los ricos y a los bancos y financieros que provocaron la crisis no les han dado sino ayudas constantes y todo tipo de facilidades para que sigan haciendo exactamente lo mismo que la provocó. Gracias a ello, éstos últimos están obteniendo de nuevo cientos de miles de millones de euros de beneficios mientras que cae la renta de los trabajadores, de los jubilados o de los pequeños y medianos empresarios. Esta es la undécima estafa. Mientras que constantemente vemos que los presidentes de gobiernos reciben instrucciones del Fondo Monetario Internacional, de las agencias de calificación, de los banqueros o de la gran patronal, la ciudadanía no puede expresarse y se le dice que todo lo que está ocurriendo es inexorable y que lo que ellos hacen es lo único que se puede hacer para salir de atolladero. Esta es la duodécima estafa. Finalmente, se quiere hacer creer a la gente que la situación de crisis en la que estamos es el resultado de un simple o momentáneo mal funcionamiento de las estructuras financieras o incluso económicas y que se podrá salir de ella haciendo unas cuantas reformas laborales o financieras. Nos engañan porque en realidad realidad vivimos desde hace decenios en medio de una convulsión social permanente que afecta a todo el sistema social. La verdad es que cada vez hay un mayor número de seres humanos hambrientos y más diferencias entre los auténticamente ricos y los pobres, que se acelera la destrucción del planeta, que los medios de comunicación están cada vez en propiedad de menos personas, que la democracia existente apenas deja que la ciudadanía se pronuncie o influya sobre los asuntos más decisivos que le afectan y que los poderosos se empeñan en imponer los valores del individualismo y la violencia a toda la humanidad. Esta es la decimotercera estafa. Lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo a lo largo es la crisis es esto, una sucesión de estafas y por eso no se podrá salir de ella hasta que la ciudadanía no se imponga a los estafadores impidiendo que sigan engañándola, hasta que no les obligue a dar cuentas de sus fechorías financieras y hasta que no evite definitivamente que sigan comportándose como hasta ahora".
jueves, 3 de junio de 2010
Carta de un funcionario a su banco
domingo, 23 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
Un mensaje diferente

Tres opiniones que se alejan del discurso único, martilleante y omnipresente en los medios, sobre el recorte del déficit como medida ineludible para superar la crisis:
- Vicenç Navarro: Lo que no se dice sobre la crisis
- Juan Torres López: Para salvar a los ricos, hunden las economías
- Attac España. Las medidas de ajuste: ni imprescindibles, ni equitativas, ni eficientes
lunes, 10 de mayo de 2010
domingo, 25 de abril de 2010
Música para gente interesante
Entonces, algunos pensaron que se alumbraba un mundo nuevo, un mundo de ciudadanos libres y en paz. Quien sabe si ahora vivimos momentos similares. Era un niño muy pequeño en aquella época y tal vez sea injusto en mis apreciaciones. Es posible que algo cambiara pero tengo la impresión de que, en lo sustancial, triunfaron los de siempre. Al menos quedó el mensaje de que se puede intentar retar a los poderosos. De aquel pulso desigual nacieron estas preciosas canciones.
lunes, 22 de marzo de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
Intransigentes con el pecado e indulgentes con las personas
viernes, 12 de marzo de 2010
45
Espero sentir la mima emoción con esta canción más adelante, cuando cumpla tantos como los protagonistas de este vídeo.
martes, 2 de marzo de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
¿Es el déficit el problema o la solución?
martes, 23 de febrero de 2010
viernes, 19 de febrero de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
Razonablemente tolerante
martes, 16 de febrero de 2010
Las cuatro patas del sistema
sábado, 13 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
¿Recuperación? No, gracias. TRANSFORMACIÓN
lunes, 8 de febrero de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
Bienestar vs Crecimiento
lunes, 1 de febrero de 2010
Ciudadanía e Identidad
Integra
Pemite Avanzar
Mira al Futuro
Se centra en las Personas
Apela a la Razón
Comparte Valores Universales
Identidad
Excluye
Produce Ensimismamiento
Mira al Pasado
Se centra en los Territorios
Apela a los Sentimientos
Fomenta los Valores de la Tribu
domingo, 31 de enero de 2010
Putos domingos
En este puto domingo
Yesmen
En la moderna ciencia del management se denomina "yesmen" a los trabajadores que se limitan a seguir las instrucciones de sus jefes o sus empresas sin cuestionarse ninguna decisión, tomar iniciativas o aportar posibles mejoras. Claro que no todos los yesmen son iguales. Después de algunos años de experiencia he podido construir este cuadro de tipologías:
1.- El lameculos (assholekisserman). El tradicional pelota. Conocedor de sus limitaciones, el lameculos se pasa la vida intentando agradar al jefe para conseguir sus favores. Muchos logran sus objetivos y alcanzan puestos de relevancia en la organización.
2.- El simplón (simplemindman). A este le da igual ocho que ochenta. El trabajo es puramente alimenticio. Hace lo que le piden y al final de la jornada desconecta con facilidad pasmosa y se va a casa libre de turbadores pensamientos. Suelen despertar un extraño sentimiento de complicidad en sus jefes.
3.- El desencantado (nowayman). El excombatiente. Antaño, un entusiasta defensor de causas pérdidas se ha convertido en un simplón, aunque revestido de cierta amargura y resentimiento. De cuando en cuando sufre brotes de su antiguo furor incendiario pero la llama se apaga pronto.
4.- El realista (familyman). Le gustaría quejarse, protestar, defender con más vehemencia sus derechos, pero tiene una familia que mantener y una hipoteca que pesa como una losa o... al revés.
5.- El riguroso (honourman). Un profesional como la copa de un pino. El cumplimiento del deber, su deber, es su guía. Le preocupa dar ejemplo, su ejemplo. Un tipo serio y responsable, metódico y tenaz, aunque nada creativo e incapacitado para innovar.
6.- El parásito (suckingman). Vive del cuento. Sus virtudes más reconocidas son su habilidad para el escaqueo y su maestría traspasando marrones. Como el lameculos, suele prosperar en la empresa.
Humildemente tocapelotas
¿Por qué lo llaman amor...?
guerra contra el terrorismo = coartada para recortar derechos civiles
tercera vía = socialismo para ricos
sospechoso de terrorismo = 42 días en el limbo jurídico
mejorar la competitividad = jornada de 65 horas
recuperar el centro = cambiar de estrategia hasta llegar al poder
liberalización económica = barra libre para los especuladores
intervencionismo estatal = freno a la libertada de mercado si favorece a los pobres
intervencionismo estatal = mal menor si protege a los ricos


